Nacimientos: ¡Bienvenido, Liam!

Bienvenido Liam acupuntura embarazo

Nueva dedicatoria hoy 🙂 Esta vez para recibir a Liam, que nació el 8 de mayo. ¡Bienvenido, Liam!

Queremos felicitar desde aquí a su mamá. ¡Enhorabuena! Estamos muy felices por ti. Nos encantó acompañarte en todo el proceso y ser cómplices en la sorpresa a tu familia 🙂

Dicen que ser madre o padre es la única profesión en la que te dan el título antes y después se cursan los estudios. Vosotros ya tenéis experiencia. ¡Os deseamos que continuéis la carrera con muchos más éxitos!

Precioso Liam, te deseamos que crezcas sano y feliz. Tu familia te estaba esperando hacía tiempo con muchísima ilusión. Vas a multiplicar la felicidad en ese hogar y tendrás unos papás y una hermanita geniales. Para ti, todo lo mejor. Te dedicamos con mucho cariño este poema de Víctor Hugo.

¡Bienvenido, Liam!


Te deseo
 
 
Te deseo primero que ames,
y que, amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar,
y que después de olvidar no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así,
pero que si es, sepas ser sin desesperar.
 
Te deseo también que tengas amigos
y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,
y que por lo menos haya uno en quien confiar sin dudar.
 
Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
 
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos, cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
 
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que, haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
 
Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,
y que, ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
 
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.
 
Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo, que existen y que te rodean
seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices.
 
Te deseo que acaricies un perro, alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera sentirás bien por nada.
 
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.
 
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: «esto es mío”
solo para que quede claro quién es el dueño de quién.
 
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.
   
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Victor Hugo.

¡Muchísimas felicidades a toda la familia! y ¡muy bienvenido, Liam!

Un abrazo fuerte para todos.

Dra. Raquel Vélez Vázquez (colegiada nº 29/2909119)

Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

Especialista en Acupuntura Médica y Medicina Tradicional China

Máster en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)