“Me duele la rodilla, va a llover”

Artrosis rodilla

Seguro que conoces a alguien que asegura predecir cuándo va a llover o cambiar el tiempo según el dolor de sus articulaciones. Es cierto, los cambios meteorológicos influyen en la percepción del dolor y en el funcionamiento de nuestro organismo, y esto tiene una explicación científica.

Las personas con artrosis, artritis o alguna fractura antigua son las más susceptibles de acusar estos cambios. La presión barométrica tiende a disminuir cuando se aproxima el mal tiempo, lo cual aumenta la cantidad de agua en los tejidos y esto hace que se expandan, se inflamen y presionen las terminaciones nerviosas que desencadenan el dolor.

Una caída brusca de la temperatura o de la presión atmosférica puede desencadenar también jaquecas, aumento de sensibilidad en cicatrices antiguas, eczemas, asma, trastornos del sueño, depresión y accidentes cardiovasculares (los infartos y los ictus suceden sobre todo en invierno).

Tales son los efectos del clima que existe una rama de la ciencia, la biometeorología, dedicada a estudiar la influencia de los factores climáticos en la salud.

Una de las explicaciones más aceptadas, tras numerosas investigaciones y estudios en este campo, es que los impulsos electromagnéticos que se originan en la fricción molecular cuando cambian las condiciones atmosféricas, al moverse a la velocidad de la luz, nos llegan 24 – 72 horas antes de que lo haga el frente de mal tiempo que los generó y, además, sabemos de sobra que este tipo de impulsos influyen en nuestro organismo alterando ciertas funciones.

Los cambios bruscos de presión atmosférica, de temperatura y la humedad influyen en el funcionamiento de nuestro organismo y pueden reactivar síntomas muy diversos.

Los cambios bruscos de presión atmosférica, de temperatura y la humedad influyen en el funcionamiento de nuestro organismo y pueden reactivar síntomas muy diversos.

Hallar las variaciones climáticas que afectan a nuestro cuerpo y los síntomas con los que se relacionan ha sido objeto primordial de la medicina desde sus orígenes.

Hipócrates ya afirmaba en el siglo V a. C. en su Tratado de los aires, las aguas y los lugares, que el clima, el agua, el viento e incluso la situación geográfica de un lugar eran fundamentales a la hora de evaluar la salud de sus habitantes y que los futuros galenos debían considerar los efectos de las estaciones y los vientos cálidos y fríos de cada región.

La medicina tradicional china considera que existen seis factores patógenos externos (liu yin) que pueden ser causas de enfermedad: viento, frío, calor, humedad, sequedad y fuego. Esta cuestión es tan importante que siempre se investiga en la historia clínica y determina un diagnóstico correcto y el planteamiento terapéutico que hay que seguir.

Por supuesto no todas las personas reaccionan igual a los cambios climáticos. Un 30 – 50% de la población se considera meteorosensible. Suelen ser más sensibles a estos cambios las personas sometidas a un elevado estrés, los recién nacidos y las personas mayores. Un organismo sano normalmente es capaz de compensar las condiciones meteorológicas adversas pero suele ocurrir que, a causa de un accidente o enfermedad, aparezca este aumento de sensibilidad.

Y la pregunta que muchos se hacen: ¿puedo evitar el dolor mudándome a otra región? Generalmente no sirve para mucho, pues estas personas reaccionan ante variaciones mínimas de la presión atmosférica, así que van a seguir “adivinando” el tiempo que está por venir se encuentren donde se encuentren.

Me duelen las rodillas cuando va a llover

 

Dra. Raquel Vélez Vázquez (colegiado nº 29/2909119)
Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Especialista en Acupuntura Médica
Máster en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)
Especialista en Acupuntura y Moxibustión por el Tercer Hospital de la Universidad de Ciencias Médicas de Beijing (República Popular China)