¿Cómo vives el dolor?

cómo vives el dolor

¿Padeces algún tipo de dolor crónico? ¿Te has planteado alguna vez cómo es tu experiencia, cómo vives el dolor?

Cada persona se comporta de una manera diferente ante el dolor crónico. El modo de afrontarlo depende de muchas variables que tienen que ver con nosotros y con todo lo que nos rodea. Es imprescindible conocerlas para poder ayudar a cualquier persona con este problema.

El dolor crónico desencadena una potente cascada de emociones, sentimientos y pensamientos: miedo, incertidumbre, enfado, impotencia, nerviosismo, ansiedad, incomprensión, aislamiento, depresión…

La manera de percibirlo y reaccionar ante él viene determinada por nuestra personalidad, nuestros afectos, por cómo nos encontremos a nivel físico y emocional en ese momento. También por las experiencias vividas en el pasado, nuestras creencias, la capacidad que tengamos para reconocer, aceptar y expresar emociones… ¡Un sinfín de factores!

 

¿Cómo vives el dolor crónico?

Algunas personas convierten el dolor crónico en una “forma de vida”. Inconsciente o conscientemente lo emplean para obtener ciertos “beneficios”. Pueden ser llamar la atención, sentirse queridos, manipular o castigar a otros sin sentirse culpables, huir de obligaciones, disponer de una excusa para no actuar o enfrentarse a aquello que les da miedo, etc. Estos beneficios perpetúan el rol de enfermo/víctima. Eluden su responsabilidad sobre lo que les ocurre y hacen que fracase cualquier oportunidad para salir de esa situación. Permanecer así es más “cómodo” que tomar el control de su vida y actuar para intentar encontrarse mejor.

Otras veces, el dolor sirve para manejar sentimientos perturbadores manteniéndolos fuera de la conciencia. Así desplaza la ansiedad (que sería un dolor emocional), debida por ejemplo a un sentimiento de abandono, a realidades más concretas y soportables (dolor físico).

El dolor también puede tener una función de identidad. Hay pacientes que sienten su realidad interna confusa y el rol de enfermo les aporta una identidad concreta a partir de la cual relacionarse y situarse en la realidad.

 

¿Cómo manejar estas vivencias para ayudar a mitigar el dolor?

Es muy importante analizar las conductas causadas por el dolor y las consecuencias que generan.

Habría que centrarse en eliminar la queja y las conductas de evitación. Enseñar técnicas de afrontamiento y habilidades para generar soluciones ante los problemas que se presenten. Todo esto potencia la autoconfianza y mejora el estado de ánimo. Y contribuye a que el paciente pueda seguir realizando sus actividades cotidianas.

Como vemos, no es suficiente intentar combatir el dolor como un simple síntoma, sino que es imprescindible enseñar estrategias para mejorar la calidad de vida de estas personas.

 

Entender el dolor

Lo primero que necesitamos es conocerlo bien, saber en qué situaciones cambia y de qué manera, o cómo le afectan los distintos estados de ánimo. El segundo paso será tratar de modificar pensamientos, hábitos, actitudes, comportamientos, etc, para vivir adaptándose a él.

No se trata de resignarse. Se trata de aceptar aquello que no está en nuestras manos cambiar y aprender a manejar aquello que sí podemos controlar. Tampoco podemos olvidar que hay personas para las cuales el dolor crónico enmascara realidades psicológicas o sociales más dolorosas aún.

Sería bueno que toda persona con este problema o con un familiar que lo sufra, le echase un vistazo a este vídeo de la Sociedad Española del Dolor (SED). Con la voz de Ramón Langa, resume en 5 minutos qué es el dolor crónico y cómo actuar ante él:

https://www.youtube.com/watch?v=JYA_mrNuLz0&feature=youtu.be

 

Libro imprescindible: “Explicando el dolor” (David Butler y Lorimer Moseley)

explicando el dolor

Si queréis dedicarle un ratillo más a este tema, os recomendamos encarecidamente el fantástico libro “Explicando el dolor” de los autores David Butler y Lorimer Moseley. Tendría que ser lectura imprescindible de toda persona que padezca dolor crónico.

Entender el dolor y conocer los mecanismos que hay detrás de la experiencia dolorosa ayuda a disminuir el dolor. Mediante ilustraciones, humor y metáforas, en un lenguaje claro, coloquial y sencillo, los autores le muestran al lector los últimos conocimientos en neurociencia y neurofisiología del dolor.

Es un texto asequible y ameno para profesionales de la salud, pacientes con dolor y para el público en general.

El dolor es la respuesta que elabora nuestro cerebro ante lo que percibe como una amenaza. Los autores subrayan la necesidad de prestar atención al cerebro para poder entender cómo emociones, pensamientos y conductas pueden influir en la experiencia dolorosa. La clave del éxito es determinar en cada paciente los motivos por los cuales el cerebro llega a la conclusión de que nuestro cuerpo está en peligro.

La finalidad de esta obra es servir como herramienta en el tratamiento del paciente con dolor crónico a partir de un cambio en su concepción del dolor.

¡Muy, muy recomendable, de verdad!

 

Dra. Raquel Vélez Vázquez (colegiada nº 29/2909119)
Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Especialista en Acupuntura Médica y Medicina Tradicional China
Máster en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión por la Univ. Pablo de Olavide (Sevilla)
Especialista en Acupuntura y Moxibustión por el Tercer Hospital de la Universidad de Ciencias Médicas de Beijing (China)