Parálisis facial idiopática o parálisis de Bell. ¿Es útil la acupuntura?

Angelina Jolie parálisis de Bell acupuntura

Semanas atrás conocíamos unas declaraciones de Angelina Jolie en las que contaba que, a raíz de su divorcio de Brad Pitt, sufrió varios problemas de salud que trató combinando la medicina occidental con la medicina tradicional china y otras terapias complementarias. Mencionaba especialmente haber padecido un episodio de parálisis de Bell del que se recuperó rápida y completamente con ayuda de la acupuntura.

Muchas personas recurren a la acupuntura tras padecer un cuadro de estas características, no sólo en China donde es extremadamente frecuente sino en todo el mundo.

Aunque se requieren más estudios de investigación con buena calidad metodológica para extraer datos concluyentes, la práctica médica diaria nos dice que la acupuntura sirve de ayuda para acortar la evolución de este tipo de parálisis facial y disminuir la probabilidad de secuelas.

 

¿Qué es la parálisis de Bell?

La parálisis facial idiopática o parálisis de Bell es la afectación del nervio facial (VII par craneal) en cualquier punto a lo largo de su recorrido anatómico por causa desconocida. Se trata de la forma más frecuente de parálisis facial periférica. Hay que diferenciarla de la parálisis facial central, en la que existe un daño a nivel cerebral debido a un accidente cerebrovascular (ACV), un tumor o una infección.

Puede ocurrir en cualquier persona, a cualquier edad, aunque es más frecuente entre los 15 y 45 años, inmunodeprimidos, diabéticos y embarazadas.

El nervio facial puede verse afectado en su recorrido periférico por causas secundarias como la fractura del hueso temporal debido a un traumatismo, un tumor, una otitis crónica colesteatomatosa, una infección, etc. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones no conocemos la causa exacta de la lesión. Es por eso que a este tipo de parálisis se le denomina idiopática.

Se piensa que puede estar relacionada con alguna infección vírica, algún trastorno metabólico o de los pequeños vasos sanguíneos que nutren al nervio e incluso que existe un componente autoinmune. La consecuencia final es que el nervio se inflama y queda comprimido en su trayecto. Debido a esto sufre isquemia (no le llega suficiente sangre) y se daña la vaina de mielina que lo recubre.

 

¿Cómo se manifiesta?

El nervio facial tiene ramas sensitivas y motoras, así que las consecuencias de su lesión son pérdida de sensibilidad y motilidad en un lado de la cara. También inerva a las glándulas sudoríparas, salivales y lacrimales, transmite las sensaciones del gusto de una gran parte de la lengua y la sensibilidad de un área del oído. Los síntomas de la parálisis de Bell son:

  • asimetría facial (un lado de la cara queda paralizado bruscamente, se pierden las arrugas de la frente y se borra el surco nasogeniano)
  • incapacidad para elevar la ceja, fruncir el ceño, cerrar el ojo (cuando se intenta el globo ocular se dirige hacia arriba: signo de Bell), hinchar el carrillo, soplar y enseñar los dientes
  • desviación de la boca hacia el lado contrario
  • lagrimeo ocular, salivación a través de la comisura bucal
  • pérdida del sentido del gusto
  • dolor mandibular o detrás del oído
  • acúfenos e hipersensibilidad a los sonidos

A pesar de que lo más llamativo es la asimetría de la cara y las dificultades que se presentan para ingerir líquidos sobre todo, el problema principal radica en el ojo. Al no poder cerrarse se pierde el parpadeo, produciendo irritación y sequedad que puede ocasionar úlceras corneales, favorecida su aparición además por la falta de sensibilidad ocular.

El diagnóstico se realiza a través de la clínica y lo más importante es hacer el diagnóstico diferencial con la parálisis facial de causa central. A veces son necesarias pruebas de imagen para ello y para descartar otras causas secundarias.

 

Tratamiento y pronóstico

El tratamiento habitual se centra en la protección ocular, ocluyendo el ojo y administrando pomada epitelizante, corticoides (prednisona) y vitaminas del grupo B (B1, B6, B12). En algunos casos, cuando existe afectación del conducto auditivo por infección del virus herpes zoster, está indicado un antiviral (aciclovir) y analgésicos o antiinflamatorios, según sintomatología.

El empleo de corticoides de forma sistemática, salvo si hay contraindicaciones, no es aceptado por todos los autores dada la buena evolución natural del cuadro. Se hace por la imposibilidad de predecir secuelas. La administración de vitaminas tampoco ha demostrado su efectividad.

Normalmente los síntomas comienzan a mejorar a partir de las 2 semanas. En un período de 3 a 6 meses se produce la recuperación completa, dependiendo de la severidad del daño nervioso y la capacidad individual de reparación. A veces se tarda más e incluso pueden quedar secuelas.

Aunque el pronóstico en la mayoría de los casos suele ser bueno, los síntomas son muy evidentes y molestos, causando gran malestar y preocupación a los pacientes. Por eso se buscan medidas que acorten el proceso de recuperación. En este sentido, los masajes y ciertos ejercicios faciales ayudan a evitar contracturas permanentes en los músculos paralizados.

 

¿Es útil la acupuntura?

Como medida terapéutica complementaria la acupuntura también puede contribuir a acelerar la recuperación, sobre todo si se empieza a administrar de manera temprana. Favorece que los músculos paralizados vuelvan a ejercer su función y que se normalice la sensibilidad.

Su efecto se produciría gracias al aumento del flujo sanguíneo que estimula la acupuntura. El nervio facial y las estructuras afectas recibirían mayor nutrición, facilitando así los mecanismos de reparación de nuestro organismo.

Las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora se basan en estudios que no tienen la calidad metodológica necesaria para establecer conclusiones fidedignas. Ojalá pronto dispongamos de mejores estudios que nos aporten más información sobre la acción de la acupuntura en la parálisis de Bell.

En la próxima entrada nos extenderemos un poco más sobre esto y te contaremos cómo es un tratamiento de acupuntura para la parálisis facial.

 

Dra. Raquel Vélez Vázquez (colegiada nº 29/2909119)
Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Especialista en Acupuntura Médica y Medicina Tradicional China
Máster en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)
Especialista en Acupuntura y Moxibustión por el Tercer Hospital de la Universidad de Ciencias Médicas de Beijing (China)