Cómo te afecta el viento

Cómo te afecta el viento

Esta primavera está siendo un poco loca. ¡Menudo temporal acabamos de pasar! Es muy posible que, además de sufrir las consecuencias evidentes del viento de levante tan intenso que nos ha azotado, hayas experimentado sus efectos en tu salud. ¿Sabes cómo te afecta el viento?

Los fenómenos meteorológicos repercuten en el funcionamiento de nuestro organismo y en nuestro estado de salud. La medicina tradicional china habla de 6 factores patógenos externos que corresponden a 6 factores climáticos. Los llama patógenos externos por tratarse de cambios de nuestro entorno que pueden ocasionarnos problemas de salud. Estos factores son: viento, frío, calor de verano, humedad y sequedad. Cada uno de ellos tiene propiedades específicas y hay una estación del año en la que somos más vulnerables a su acción.

En primavera somos más susceptibles de padecer enfermedades originadas por el patógeno viento. Este factor es el más importante de los seis porque suele servir de vector facilitando la entrada en el cuerpo de los otros cinco. Por ello, el patógeno viento es causante de gran número de enfermedades.

 

¿Cómo te afecta el viento?

 

Incide en la superficie corporal y en la parte superior del cuerpo

El viento ataca a la superficie corporal y a la parte superior del cuerpo (cabeza, cara, piel, músculos, tendones). Provoca la apertura de los poros cutáneos dando lugar a transpiración y aversión al viento y también penetra a través de la faringe y las fosas nasales hacia el interior.

El resfriado común es el ejemplo típico de cuadro originado por ataque del viento a la superficie. El viento incide en la piel provocando la apertura de los poros, sudoración y escalofríos. La afectación de la parte superior del cuerpo, cabeza, faringe y nariz, se pone de manifiesto con cefalea, congestión, secreción nasal, dolor o picor de garganta, estornudos y tos. Su acción sobre el sistema musculotendinoso produce dolores difusos generalizados.

 

Desplazamiento y transformación

El viento se desplaza y se transforma, lo que aporta a las patologías causadas por él la cualidad de ser erráticas. Un claro ejemplo son las enfermedades reumáticas, que suelen presentar crisis debidas al viento y cursan con dolores articulares de localización fluctuante, cambiando de unas articulaciones a otras. Son típicos los brotes de artritis reumatoide relacionados con el viento.

Las enfermedades originadas por el viento son cambiantes y evolucionan con rapidez. Suelen ser de aparición y desaparición bruscas y experimentan muchas modificaciones. Podemos mencionar aquí las urticarias, el edema angioneurótico y los accidentes cerebrovasculares.

 

Movimiento

Otra característica del viento es el movimiento. Se relaciona con enfermedades caracterizadas por crisis de movimientos involuntarios o sensación de movimientos anómalos. Algunos ejemplos son: tics, temblores, espasmos musculares, tortícolis, convulsiones, mareos, vértigos, desmayos, síncopes.

 

También se asocian con el viento la aparición de neuralgias del trigémino, parálisis faciales, conjuntivitis, ciertos tipos de cefaleas o ciáticas.

A lo mejor has padecido estos días, o con anterioridad, algún problema de los que hemos mencionado y hasta ahora no lo habías relacionado con el viento. O puede que sí. Mucha gente se da cuenta de cómo influye el tiempo en su organismo y esto les permite llevar a cabo algunas acciones para prevenir problemas. La acupuntura y la medicina tradicional china en general pueden ayudarte tanto a tratar como a prevenir casi todos los cuadros de los que hemos hablado.

 

Dra. Raquel Vélez Vázquez (colegiado nº 29/2909119)
Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Especialista en Acupuntura Médica y Medicina Tradicional China
Máster en Acupuntura Tradicional China y Moxibustión por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)
Especialista en Acupuntura y Moxibustión por el Tercer Hospital de la Universidad de Ciencias Médicas de Beijing (China)